En Costa Rica, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) ha reportado un total de 26 incendios forestales en las primeras ocho semanas del año, los cuales han devastado 602 hectáreas. La mayor parte de estos siniestros se ha registrado en terrenos fuera de las áreas silvestres protegidas, lo que representa un creciente peligro para el patrimonio natural y privado del país. Las autoridades se encuentran en estado de alerta, ante la llegada de los meses de mayor riesgo por el aumento de las temperaturas y los vientos fuertes característicos de marzo y abril.
De acuerdo con el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), únicamente 10 hectáreas de las afectadas pertenecen a áreas protegidas, mientras que 592 hectáreas se ubican en fincas privadas, terrenos marítimo-terrestres y zonas de amortiguamiento. De los 26 incendios reportados, 16 han ocurrido en Guanacaste y siete en Puntarenas, especialmente en la zona de Paquera. Actualmente, tres incendios continúan activos: dos en el Área de Conservación Guanacaste, cerca de la Estación Forestal Horizontes y en Hacienda Guachipelín, y un tercero en la Reserva Lomas Barvard, dentro del Área de Conservación Arenal-Tempisque.
Según el coordinador del Departamento de Manejo Integral del Fuego de SINAC, Oscar Mora, muchos de los incendios en Guanacaste han surgido en proximidad a ecosistemas protegidos, lo que incrementa el riesgo de propagación. El informe del MINAE y SINAC detalla que el Área de Conservación Tempisque es la más afectada, con 9 incendios y 475 hectáreas quemadas, todas fuera de áreas protegidas. Las autoridades han activado protocolos de prevención y control en colaboración con diversas instituciones y comunidades locales para combatir esta problemática.



