Corea del Norte rechazó la alerta del Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (EMMS), liderado por Estados Unidos, sobre presuntos trabajadores informáticos vinculados a Pyongyang que utilizarían identidades falsas para acceder a empleos remotos y obtener fondos destinados a sus programas armamentísticos.
El Ministerio de Exteriores norcoreano calificó la advertencia conjunta de Estados Unidos y sus aliados como una “acusación política estereotipada” y sostuvo que tiene el propósito de perjudicar la imagen de la República Popular Democrática de Corea (RPDC). “La ‘advertencia conjunta’ de EEUU y sus aliados sobre la ‘ciberamenaza’ de la RPDC no es más que una acusación política estereotipada con el siniestro propósito de dañar la imagen de nuestro Estado”, afirmó un portavoz de la diplomacia norcoreana.
El funcionario también acusó a sus detractores de reiterar de forma “maliciosa” informaciones “falsas y carentes de credibilidad”. Según su declaración, esas denuncias demostrarían “la ilegalidad del mecanismo fantasma que Occidente organizó por su cuenta” y la gravedad de sus acciones para provocar una confrontación entre bloques. Además, afirmó que distintas fuerzas están convirtiendo el ciberespacio en un escenario de “confrontación y enemistad velada” para perseguir objetivos propios, en lugar de promover la paz, la prosperidad y el desarrollo social.



