Kim Jong-un, líder del régimen de Corea del Norte, estuvo al mando de la reciente exhibición de un nuevo lanzacohetes múltiple, diseñado específicamente para lanzar ojivas nucleares hacia el sur. La presentación, que tuvo lugar el miércoles, fue destacada por la agencia estatal KCNA como un avance sin precedentes a nivel global.
Durante la demostración, Kim calificó este sistema de lanzamiento de 600 milímetros como idóneo para llevar a cabo "ataques especiales" con un enfoque en misiones estratégicas. En sus declaraciones, subrayó la utilidad del arma como medio de "disuasión" ante enemigos no identificados, asegurando que su uso real dejaría a cualquier fuerza sin protección.
En los últimos tiempos, Pyongyang ha incrementado de manera notable sus pruebas de misiles, lo que ha generado preocupación en Corea del Sur, su principal rival. En este contexto, analistas sugieren que las nuevas capacidades podrían ser utilizadas en contra del país vecino, situado a escasa distancia de la frontera intercoreana. Además, se anticipa que el próximo Congreso del Partido de los Trabajadores será clave para definir la estrategia de defensa de Pionyang, donde se podría anunciar una nueva fase en su programa nuclear, a pesar de las estrictas sanciones internacionales vigentes.



