La reciente designación de José María Balcázar como presidente del Congreso ha generado un intenso debate político y ético en Perú, con serias dudas sobre su idoneidad para asumir funciones en la línea de sucesión presidencial. En este contexto, el partido político Ahora Nación anunció que anuló su afiliación a la agrupación en enero de 2025, argumentando que las razones detrás de esta decisión lo consideran "indigno" para ejercer la Presidencia de la República.

Carlo Magno Salcedo, vocero y candidato al Congreso por Ahora Nación, comunicó en Canal N que la anulación de la afiliación se formalizó mediante la Resolución de la Secretaría Nacional de Organización N.º 01-2025, fechada el 16 de enero, justo dos días antes de que se hiciera público el comunicado oficial del partido. Salcedo aclaró que esta acción no corresponde a una expulsión, sino a una nulidad administrativa, ya que Balcázar no cumplió con los requisitos necesarios en el momento de su inscripción.

El vocero explicó que en 2024, durante un periodo en que el partido creció considerablemente en número de afiliados, no se detectó la inclusión de Balcázar, quien había sido elegido congresista por Perú Libre. La situación fue advertida en diciembre pasado, cuando militantes comenzaron a plantear dudas en redes sociales y grupos internos. Salcedo subrayó que, aunque las exigencias para la afiliación se flexibilizaron, Balcázar no cumplió con los criterios establecidos por el partido. Además, al evaluar su trayectoria, concluyeron que sus antecedentes contradicen los principios y valores de Ahora Nación, lo que refuerza la decisión de considerarlo inadecuado para el cargo.

La resolución de anulación fue enviada al Jurado Nacional de Elecciones, que finalmente reconoció la nulidad con fecha 16 de enero. Balcázar fue notificado y presentó un escrito de disconformidad ante el JNE, aunque no respondió directamente a la organización. Salcedo se mostró contundente al afirmar que las inconductas que llevaron a la nulidad son las mismas que lo descalifican para ocupar la Presidencia, enmarcando la situación dentro de lo que él califica como una crisis estructural en el Congreso peruano, que a su juicio carece de líderes capaces de afrontar los desafíos actuales.