El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha solicitado la liquidación inmediata de las entidades promotoras de salud (EPS) que se encuentren en quiebra. Este pedido fue dirigido a los ministros de Hacienda y de Salud, Germán Ávila y Guillermo Alfonso Jaramillo, respectivamente, y surge como una medida de último recurso tras la falta de avances legislativos en torno a la reforma del sistema de salud. Durante el Consejo de Ministros del 16 de marzo de 2026, Petro enfatizó que, ante la negativa del Congreso de aprobar la reforma, no queda otra opción que proceder con la liquidación de las EPS en crisis.
La reacción a esta declaración no se hizo esperar. Fernando Ruiz Gómez, exministro de Salud en el gobierno de Iván Duque, defendió el modelo actual, destacando que más de 300.000 pacientes fueron atendidos en unidades de cuidados intensivos y que alrededor de 40 millones de personas recibieron la vacuna contra el COVID-19 sin costo alguno. Ruiz argumentó que el sistema de salud vigente fue clave para enfrentar la pandemia en sus momentos más críticos.
En contraste, Petro utilizó su cuenta en la red social X para manifestar que una gran parte de los recursos destinados a las EPS durante la administración anterior no se utilizaron adecuadamente en atención primaria, alegando que muchos fondos fueron malversados. Además, afirmó que la mayoría de las muertes por COVID-19 ocurrieron en los hogares de los pacientes, quienes no recibieron atención médica oportuna, lo que ha desatado un intenso debate sobre la fiscalización y el uso de recursos en la salud pública en Colombia. En respuesta a estas afirmaciones, la plataforma X desmintió categóricamente a Petro, citando cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) que indican que más del 93% de las víctimas del virus recibieron atención en clínicas u hospitales.



