La frontera entre Perú y Chile, especialmente en la región de Tacna, ha visto un incremento en la vigilancia migratoria, impulsado por el despliegue militar del gobierno chileno. En las últimas horas, se registraron varias intervenciones de migrantes que intentaban cruzar sin la documentación adecuada, reflejando un cambio en la estrategia de control de ambos países.

Testigos en la zona informaron sobre la presencia activa de unidades especializadas de la Policía Nacional del Perú, junto con patrullas del ejército chileno que operan a lo largo de la frontera. Este refuerzo en la seguridad coincide con el inicio de la construcción de una barrera física por parte de Chile, cuyo objetivo es reducir el ingreso irregular de migrantes.

En un reciente incidente, tres personas fueron detenidas cuando intentaban cruzar desde Chile hacia Perú cerca de la carretera Panamericana. A pesar de sus intentos, la intervención policial de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes) les impidió avanzar, y posteriormente, las autoridades chilenas los regresaron a su país. Este aumento en la vigilancia ha cambiado la dinámica de control en la frontera, donde antes había ambigüedad sobre la responsabilidad de las autoridades al momento de intervenir en tales situaciones.