El panorama digital en el país presenta signos preocupantes, con una ejecución de políticas de conectividad que se sitúa en apenas 61,40% al cierre de 2024. Esta cifra, calificada como crítica por la Contraloría, contrasta drásticamente con los niveles superiores al 90% que se lograron en 2019 y 2020, lo que subraya un retroceso significativo en el avance hacia la reducción de desigualdades en el acceso a la tecnología.
Desde 2021, el informe del Índice de Brecha Digital señala una caída sostenida en la ejecución de proyectos de conectividad. La Contraloría ha destacado que, a pesar de los avances en años anteriores, el país se enfrenta a un escenario de desigualdad persistente. En 2024, el índice nacional se sitúa en 70,73, con las regiones de Amazonía, Orinoquía, Pacífico y Caribe mostrando las mayores exclusiones. En áreas como Vichada y Vaupés, la brecha de acceso supera el 85%, mientras que localidades como Bogotá y San Andrés presentan cifras notablemente más bajas.
El informe también revela que casi la mitad de los proyectos analizados, un 48%, presenta una ejecución muy crítica, afectando especialmente a iniciativas de conectividad rural y acceso digital público. A pesar de algunos avances desde 2022, donde se observó una ligera disminución de la brecha en zonas urbanas y rurales, la diferencia entre ambos sectores sigue siendo de aproximadamente 20 puntos porcentuales. Esto pone de manifiesto una clara relación entre la exclusión digital y la desigualdad socioeconómica, donde factores como la ubicación geográfica y las condiciones locales juegan un papel crucial en el acceso a oportunidades digitales.



