Las autoridades sanitarias de España han reportado un total de 41 casos de bebés que presentaron síntomas gastrointestinales tras consumir leches infantiles contaminadas. El Ministerio de Sanidad ha indicado que estos casos están relacionados con productos retirados del mercado debido a la posible presencia de la toxina cereulida, generada por la bacteria Bacillus cereus. De los 41 afectados, 13 bebés, con una edad promedio de cuatro meses, requirieron hospitalización, siendo uno de ellos ingresado en una unidad de cuidados intensivos por una infección respiratoria, además de los síntomas digestivos. Afortunadamente, todos han recibido el alta médica.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha emitido múltiples alertas entre diciembre y febrero sobre la retirada de fórmulas infantiles en varios países, a raíz de la detección de la toxina. Este organismo ha trabajado de manera conjunta con las autoridades competentes y los sistemas europeos de alerta rápida. Se han registrado casos en diez comunidades autónomas, incluyendo Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana, entre otras.
Los síntomas reportados por los bebés afectados incluyen vómitos y diarrea, con algunas variaciones. Además, se han documentado diez casos adicionales de lactantes con síntomas compatibles tras consumir productos de las marcas involucradas, aunque en la mayoría no se ha podido identificar el lote específico. La toxina cereulida es conocida por su alto nivel de resistencia al calor y puede provocar náuseas y vómitos de forma repentina tras su ingesta. A medida que la evaluación epidemiológica avanza, se continuará brindando información actualizada sobre la situación.



