El cuerpo sin vida de Chris Baghsarian, un hombre de 85 años, fue hallado el 24 de febrero en las cercanías de un campo de golf en Sídney, Australia. La policía encontró su cadáver 11 días después de que su familia denunciara su desaparición, presentando evidentes signos de tortura. A pesar de no tener enemigos ni antecedentes penales, Baghsarian se convirtió en víctima de un secuestro erróneo perpetrado por un grupo de hombres enmascarados el 13 de febrero.

Las cámaras de seguridad registraron el momento del secuestro, donde se observa a varios encapuchados forzando la entrada de su hogar y obligando a Baghsarian a subir a un vehículo, a pesar de sus intentos por escapar. Los delincuentes buscaban a un hombre vinculado al crimen organizado, pero confundieron su identidad. El inspector jefe Andrew Marks, encargado de la investigación, expresó su indignación ante la situación: “Es inaceptable que un hombre inocente haya tenido que sufrir esto”.

Este miércoles, la Policía de Sídney detuvo a dos hombres de 24 y 29 años, presuntamente implicados en el secuestro. Los arrestos se realizaron en Kenthurst y Castle Hill, y los sospechosos están siendo interrogados. Mientras tanto, la familia de Baghsarian describió la experiencia como “una pesadilla surrealista”, destacando su carácter bondadoso y la profunda tristeza que les ha causado esta tragedia. La comunidad se encuentra conmovida y en busca de justicia.

A medida que pasaban los días sin noticias de Baghsarian, comenzaron a circular en las redes criminales mensajes y vídeos que mostraban al anciano en un estado crítico, lo que incluía una exigencia de rescate por 50 millones de dólares australianos. En un intento desesperado por lograr su liberación, el jefe del Gobierno de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, hizo un llamado a los secuestradores para que lo dejaran en un lugar seguro. Sin embargo, sus esfuerzos no lograron evitar el trágico desenlace de esta confusión fatal.