La huelga en la Electrificadora de Santander alcanza su noveno día sin que se vislumbre una solución en las negociaciones entre los empleados y la empresa. A pesar de que el servicio eléctrico se mantiene, la tensión aumenta tanto para los usuarios como para los trabajadores, quienes temen por sus derechos laborales ante la falta de avances.

El Sindicato de Trabajadores de la Energía de Colombia (Sintraelecol) ha denunciado la cancelación unilateral de más de 250 contratos de empleados que participan en la huelga, una acción que se inició el 20 de febrero. Juan Carlos Terán, líder del sindicato en Bucaramanga, subrayó que muchos de los afectados estaban a punto de jubilarse o son mujeres que sostienen a sus familias, lo que incrementa la preocupación social y agrava el conflicto.

Terán calificó estas decisiones como represalias contra quienes ejercen su derecho a protestar, afirmando que la Electrificadora de Santander ha reemplazado a los trabajadores suspendidos con personal de otras áreas. A pesar de continuar con el suministro energético, el sindicato advirtió sobre el riesgo de interrupciones en el servicio debido a mantenimientos programados, lo que contradice acuerdos previos con las autoridades ministeriales. Los trabajadores, por su parte, expresan su angustia ante esta situación que afecta no solo su estabilidad laboral, sino también su bienestar emocional.