El 16 de febrero de 2026, el Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo una serie de bombardeos aéreos como parte de la operación militar conocida como Southern Spear. Según la información oficial, las fuerzas estadounidenses atacaron embarcaciones que, según su inteligencia, estaban asociadas a grupos considerados “terroristas” y relacionados con el narcotráfico.

Los ataques se realizaron en el Pacífico Oriental y en el Mar Caribe, resultando en la muerte de once personas, sin reportes de bajas entre las fuerzas de Estados Unidos. Las autoridades del Comando Sur sostienen que estas embarcaciones operaban en rutas vinculadas al tráfico de drogas y estaban involucradas en actividades ilegales.

Familiares y medios locales han señalado que ocho de los hombres fallecidos eran oriundos de Bahía de Banderas, Nayarit. De acuerdo con sus declaraciones, siete eran de La Cruz de Huanacaxtle y uno de Corral del Risco. Los nombres de las víctimas han sido mencionados en diversas versiones, generando dolor y consternación en la comunidad, que ha realizado homenajes en su memoria. Aún se espera una confirmación oficial sobre la identidad y el origen de los fallecidos, mientras la presión sobre el gobierno mexicano crece para esclarecer los hechos y proteger a sus ciudadanos.