Asociaciones de conductores, motoristas y víctimas de accidentes de tránsito advirtieron que la sociedad española se ha “anestesiado” frente a la siniestralidad vial y reclamaron mayores recursos para prevenir los choques, especialmente en las carreteras convencionales. Según el balance de la Dirección General de Tráfico (DGT) presentado este lunes por el Ministerio del Interior, durante el verano murieron 240 personas en las rutas, diez más que en el mismo período de 2025. En ese tipo de caminos se concentra el 73% de las víctimas fatales de los accidentes de tránsito.
El presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, pidió cautela al analizar un período acotado como el verano, porque un solo siniestro puede alterar de manera significativa las estadísticas. Sin embargo, calificó la situación como “muy negativa”, sobre todo por la tendencia ascendente registrada en agosto. Además, sostuvo que se está produciendo una “anestesia” de la sociedad española frente a los accidentes y que ya no existe la misma sensibilidad ante la gravedad de lo que ocurre en las carreteras.
En el mismo sentido, la responsable de movilidad y seguridad vial de la Fundación RACE, Silvia Ubago, afirmó que la siniestralidad parece haberse estabilizado en niveles muy elevados. La especialista remarcó que se conocen los lugares y las causas de los accidentes más graves, pero cuestionó que no se estén adoptando medidas para reducirlos. Las entidades reclamaron así una respuesta con más recursos y una atención prioritaria sobre las carreteras convencionales, donde se registra la mayor proporción de fallecidos.



