La Corte Suprema de Brasil emitió un fallo histórico al declarar culpables a dos políticos por su implicación en el asesinato de Marielle Franco, una concejala reconocida por su labor en defensa de las comunidades vulnerables. Los hermanos Domingos y Chiquinho Brazão fueron hallados responsables de haber orquestado el homicidio, que tuvo lugar el 14 de marzo de 2018 en el centro de Río de Janeiro.

La investigación reveló que Franco fue asesinada a tiros por un expolicía mientras se trasladaba en su vehículo, un ataque que también cobró la vida de su chofer, Anderson Gomes, y dejó a una asesora herida. Este crimen fue interpretado como un intento de amedrentar a otros actores políticos que se oponían a los intereses de las milicias que operan en la ciudad.

Durante el juicio, el juez Alexandre de Moraes destacó que los hermanos Brazão estaban vinculados a estas organizaciones criminales y que su decisión de ordenar el asesinato de Franco se debió a la amenaza que su activismo representaba para sus actividades ilegales, como la expansión de urbanizaciones en barrios marginales. Además de los Brazão, otros tres individuos, incluidos un exjefe de policía y un exmilitar, también recibieron condenas por su participación en el crimen y su encubrimiento.