Marcelino Rodríguez Bravo ha sido sentenciado a ocho años de prisión efectiva por el delito de lavado de activos, tras ser descubierto intentando llevar USD 50.000 en efectivo a China sin declararlo ante las autoridades. La decisión fue tomada por un tribunal que consideró que el acusado había violado la normativa vigente al no informar sobre la cantidad de dinero que transportaba.

La investigación del caso estuvo a cargo del Segundo Despacho de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Lavado de Activos del Callao, bajo la dirección del fiscal provincial Diego Miranda Álvarez. Durante el proceso judicial, la fiscal adjunta Karen López Bernaola presentó pruebas contundentes que respaldaron la acusación y demostraron la culpabilidad del imputado.

Rodríguez Bravo fue interceptado en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez mientras intentaba salir del país con una suma que excedía el límite permitido sin declaración. Las autoridades, tras realizar un análisis financiero, concluyeron que el dinero tenía un origen sospechoso relacionado con delitos de evasión tributaria. Además, se evidenció que el acusado tenía un historial de viajes internacionales, lo que sugiere un patrón de conducta delictiva. El tribunal también ordenó el decomiso de los fondos y el pago de una reparación civil por parte del condenado al Estado peruano.