Las condiciones de aislamiento continúan afectando a cientos de habitantes en las provincias de Lucanas, en Ayacucho, y Huaytará, en Huancavelica, tras cinco días de emergencia por lluvias intensas. Este fenómeno ha evidenciado la vulnerabilidad de las vías de comunicación en la región.
Desde el 17 de febrero, el desbordamiento de los ríos Palpa y Grande ha causado la destrucción de la principal carretera de acceso, dejando a varias localidades incomunicadas. En particular, en el kilómetro 17 de la ruta que conecta Palpa con Ayacucho, el caudal ha socavado tres kilómetros de la vía, creando una barrera infranqueable para los residentes de Huac-Huas, Llauta, Laramate y Ocaña.
Además, la situación se ha agravado con el colapso de la carretera departamental en Salitral y Jabonería, aumentando el número de comunidades afectadas. El alcalde de Huac-Huas, Fredy Intimayta Sayritupac, indicó que la caída de un cerro en la zona de Presa Los Loros ha dificultado aún más los trabajos de recuperación. Ante este panorama, las autoridades locales han instado a la población a implementar medidas de prevención y mantenerse alertas ante posibles nuevos desastres.



