Colombia ha implementado una herramienta legal destinada a hacer cumplir las obligaciones alimentarias: el Registro de Deudores Alimentarios Morosos (Redam). Esta base de datos pública, establecida por la Ley 2097 de 2021, permite activar sanciones civiles y administrativas contra aquellos que no cumplen con el pago de sus deudas alimentarias.

Para que un deudor sea reportado en el Redam, deben cumplirse dos condiciones esenciales. Primero, la obligación alimentaria debe estar formalmente establecida, lo que implica que debe estar documentada a través de un fallo judicial, un acta de conciliación de un centro reconocido, o cualquier otro documento que tenga mérito ejecutivo. En segundo lugar, el deudor debe tener al menos tres cuotas impagas, sin necesidad de que estas sean consecutivas; es suficiente con que sumen un total de tres incumplimientos.

Las consecuencias para quienes figuran en el registro son severas y se mantienen hasta que la deuda sea saldada en su totalidad. Los deudores inscritos enfrentan restricciones que les impiden contratar con entidades estatales, ocupar cargos públicos, salir del país, o realizar transacciones de bienes registrados. Para eliminar su nombre del Redam, deben saldar todas las deudas acumuladas y solicitar la cancelación del registro, un trámite que debe completarse en un plazo de cinco días hábiles tras el pago respectivo.