Un comandante de la Unidad Militar de Emergencias (UME) compareció ante la jueza que investiga la gestión de la grave inundación ocurrida el 29 de octubre de 2024. En su testimonio, el oficial aseguró que alrededor de las 19 horas comunicó a los técnicos del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) que se había producido el desbordamiento del barranco del Poyo.

Durante su declaración, el comandante relató hechos que coinciden con los expuestos por otro miembro de la UME en una audiencia anterior. Detalló que llegó a la reunión del Cecopi a las 16.30 horas, en compañía de su colega, donde se encontraba el exjefe de Bomberos, José Miguel Basset. La reunión comenzó con una presentación de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), seguida de intervenciones de otros organismos como la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).

El testigo indicó que, en un principio, se discutía sobre la situación de la presa de Forata y que no había una preocupación significativa respecto al caudal del barranco del Poyo hasta pasadas las 19 horas, momento en el que se pasó a un escenario de emergencia más grave. En esa instancia, se consideraron medidas como un posible confinamiento o evacuación de la población afectada. También se redactó un mensaje de alerta para quienes pudieran estar en peligro debido a la rotura de Forata, aunque el envío del mensaje se realizó más de una hora después de su lectura, lo que generó incertidumbre sobre la demora.