Desde febrero de 2022, más de 300 colombianos han perdido la vida en Ucrania, convirtiéndose en la nacionalidad extranjera con mayor cantidad de fallecidos en el conflicto, según un informe del Atlantic Council. Esta situación ha puesto de relieve la compleja realidad de los exmilitares colombianos, quienes, ante la falta de oportunidades laborales en su país tras el servicio militar, han encontrado en el conflicto ucraniano una alternativa para subsistir.
El informe detalla que entre 300 y 550 colombianos han fallecido en combate, mientras que se estima que representan cerca del 40% de los combatientes sudamericanos en la región. Las banderas colombianas se han convertido en un símbolo de homenaje en los memoriales improvisados en la plaza Maidán de Kiev, recordando a aquellos que han caído en la lucha.
La atracción de salarios significativamente más altos en Ucrania, que oscilan entre 3.000 y 5.000 dólares mensuales, contrasta drásticamente con los ingresos de los veteranos en Colombia, donde un oficial de rango medio gana alrededor de 1.000 dólares, y un soldado regular, unos 400. Esta diferencia económica, junto con la falta de programas de reintegración laboral adaptados a las necesidades del mercado, ha llevado a muchos exmilitares a tomar la decisión de unirse a las fuerzas ucranianas, en busca de estabilidad financiera y mejores oportunidades.



