A inicios de 2026, Colombia ha escalado hasta el cuarto puesto en el ranking de inflación en América Latina, en un contexto donde varias naciones de la región luchan por controlar el costo de vida. Durante enero, el país registró una inflación anual de 5,35%, tras un incremento mensual de 1,18%. Este dato, el más alto desde octubre de 2025, refleja las presiones inflacionarias que persisten en el mercado.

La situación inflacionaria en el continente es diversa. Mientras algunos países experimentan repuntes en los precios, otros muestran señales de desaceleración o incluso caídas. Este panorama desigual está influenciado por políticas locales, variaciones cambiarias y decisiones fiscales que afectan la economía de cada nación de manera particular.

Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas de Bancolombia, destacó que el 70% del incremento de la inflación se concentró en servicios y bienes regulados. Este fenómeno está relacionado con el inicio de ajustes anuales vinculados a la indexación, que traslada los aumentos anteriores, como los del salario mínimo, a diferentes tarifas. Las proyecciones indican que la inflación podría superar el 6% durante el año, lo que representa un desafío significativo para el Banco de la República, cuya meta es mantenerla entre el 2% y el 4%.