Colombia anticipa un crecimiento económico del 3,5% para el año 2026, superando las expectativas del mercado que se sitúan en el 2,8%. Este crecimiento estará impulsado principalmente por un incremento del 23,7% en el salario mínimo, lo que podría estimular el consumo privado, aunque también genera inquietudes sobre la estabilidad macroeconómica a mediano plazo.
La consultora Oxford Economics ha resaltado que este aumento histórico en el salario mínimo bajo el gobierno de Gustavo Petro actuará como un motor para el consumo privado, proyectando una expansión del mismo del 4,8% en 2026. Esto sugiere que los hogares incrementarán su gasto, contribuyendo a una recuperación económica más rápida de lo que otros analistas prevén.
Sin embargo, la firma también advierte que este aumento podría generar presiones inflacionarias significativas. Se estima que la inflación, que cerrará en 5,1% en 2025, podría alcanzar el 6,3% en 2026, superando el objetivo del Banco de la República, que se encuentra entre el 2% y el 4%. Ante esta situación, se espera que la autoridad monetaria endurezca su política, con un posible aumento de la tasa de intervención hasta el 10,5% en 2026, con proyecciones del mercado que incluso apuntan al 12%.



