La selección femenina sub-20 de Colombia inició su participación en el hexagonal final del Sudamericano con un rendimiento por debajo de lo esperado. Tras dos partidos, donde se enfrentó a Ecuador y Brasil, el equipo cafetero no logró mantener el nivel mostrado en la fase de grupos, lo que resultó en la pérdida de su invicto y alejó sus posibilidades de clasificar a la Copa del Mundo.

La situación es crítica para el conjunto dirigido por Carlos Paniagua, que se encuentra en la necesidad imperiosa de obtener una victoria en su próximo encuentro. Este partido, programado para el domingo 22 de febrero a las 8:00 p. m., lo enfrentará a Paraguay, el equipo anfitrión. La presión es alta, ya que un mal resultado podría comprometer seriamente su clasificación al torneo juvenil en Polonia y significaría un gran fracaso para el equipo.

El desafío para Colombia será recuperar la confianza y mejorar su desempeño ofensivo, que ha mostrado falencias en los últimos encuentros. Además, Paniagua deberá trabajar en la solidez defensiva, especialmente tras el error que costó un gol en el partido contra Brasil. El encuentro se llevará a cabo en el Centro de Alto Rendimiento Femenino de Ypané, un estadio diseñado exclusivamente para el fútbol femenino, donde se esperan muchas emociones y una lucha por la supervivencia en el torneo.