Este lunes 14 de septiembre se cumplen 50 años de una manifestación que reunió, según la prensa de la época, a más de 100.000 personas en Madrid. La protesta fue convocada en el marco de la denominada “guerra del pan”, un conflicto originado por denuncias sobre el peso real de las barras, cuyo precio estaba intervenido, y que impulsó la movilización de asociaciones vecinales contra la carestía de la vida.

El enfrentamiento se desarrolló a mediados de la década de 1970 y tuvo como protagonistas a organizaciones de vecinos de los barrios periféricos de la capital y al empresario harinero Emilio Alonso Munárriz. Del otro lado estaba el entramado encargado de controlar la fabricación, el precio y la inspección del pan en Madrid, presidido por el segundo teniente de alcalde de la ciudad, Constantino Pérez Pillado.

Durante años, distintos artículos periodísticos habían advertido sobre presuntas irregularidades en el gramaje y sobre la calidad del producto. La denuncia central señalaba que se vendían barras con un peso inferior al obligatorio, aunque se cobraban al precio completo fijado por la tasa. El conflicto escaló en 1976, cuando inspectores municipales y agentes de la Policía Municipal requisaron en Orcasitas una partida de “pan barato” distribuida por Munárriz, quien posteriormente fue detenido.

Munárriz, presidente de la empresa harinera y panadera Pancasa, sostuvo en conferencias y discursos públicos que el fraude del pan había representado para los consumidores madrileños un costo de 5.550 millones de pesetas durante un período de cuatro años. La cifra fue planteada por el empresario en el marco de sus denuncias contra el sistema de producción, comercialización e inspección vigente en la capital.