Cillian Murphy vuelve a interpretar a Tommy Shelby en el tan esperado largometraje "Peaky Blinders: El hombre inmortal", que continúa la narrativa tras el cierre de la aclamada serie. Después de un largo período de autoexilio, Tommy se encuentra marcado por los recuerdos de su pasado y enfrenta un entorno que ha cambiado radicalmente. Su hijo Duke, encarnado por Barry Keoghan, asume el liderazgo de la banda en un contexto europeo que se aproxima a la Segunda Guerra Mundial.

La película, producida por Netflix, abre un nuevo capítulo en la saga de los Shelby, centrándose en viejas heridas familiares, el ascenso del fascismo y el peligro de caer en errores del pasado. Tommy ha pasado años aislado en una mansión, lidiando con las consecuencias de sus decisiones. Según Murphy, su personaje vive en un "purgatorio que él mismo creó", distanciándose de su familia y la sociedad. Sin embargo, el auge del fascismo y las noticias sobre su hijo lo obligan a salir de su reclusión, enfrentándose no solo a viejos enemigos, sino también a conflictos dentro de su propia familia.

Duke Shelby, quien debutó en la última temporada de la serie, se convierte en el líder de los Peaky Blinders siete años después de la desaparición de Tommy. Su enfoque se aleja de la sofisticación que su padre había promovido, optando por tácticas más violentas y primitivas que ponen a la organización en riesgo frente a viejos y nuevos adversarios. Uno de los principales antagonistas es Beckett, un fascista británico interpretado por Tim Roth, quien representa una amenaza de ideologías extremistas que se infiltran en el mundo criminal de Birmingham. Esta tensión entre la tradición y el cambio lleva a los Shelby a un momento crucial en la historia, donde los valores familiares se ven enfrentados por el contexto bélico que se avecina.