La creciente tensión en Oriente Medio, exacerbada por los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, plantea serias preocupaciones para los consumidores españoles. Un posible cierre del estrecho de Ormuz, clave en el tránsito de petróleo y gas natural, podría generar un impacto directo en los costos de energía en el país. Esta situación podría resultar en un aumento significativo en las tarifas de electricidad y gas, afectando así el bolsillo de los ciudadanos.

Según estimaciones de la consultora Independent Commodity Intelligence Services (ICIS), el costo de la electricidad podría incrementarse hasta un 50% si se produce un cierre de este paso estratégico por 15 días. Javier Martínez, portavoz de Energía de Kelisto.es, señala que esto haría que el precio del kilovatio hora se eleve de 0,125 euros a 0,187 euros, lo que implicaría un aumento en la factura promedio mensual de 47 a 64 euros.

Además del impacto en la electricidad, el precio del gas natural podría dispararse hasta un 100% en la próxima revisión de la Tarifa de Último Recurso (TUR) prevista para abril de 2026. A pesar de la volatilidad del mercado, algunos expertos sugieren que el Gobierno podría implementar medidas para limitar el aumento en los costos del gas, similar a las que se aplicaron en 2022. En este contexto, el director de Tempos Energía, Antonio Aceituno, advierte que aunque España cuenta con reservas hidráulicas que podrían mitigar el impacto, la presión sobre los precios del gas podría seguir afectando a los consumidores europeos.

Con el mercado del gas mostrando una escalada de precios, alcanzando recientemente máximos de 45 dólares por megavatio hora, las expectativas son inciertas. Sin embargo, Aceituno destaca que, por el momento, España se encuentra en una posición relativamente más protegida en comparación con otros países de Europa, gracias a sus recursos energéticos disponibles.