Los colegios electorales de Brasil cerraron este domingo a las 17, hora local, equivalente a las 22 en la España peninsular, al finalizar la jornada de elecciones generales. La normativa establece que los centros deben permanecer abiertos únicamente para quienes se encontraban haciendo fila para votar al momento del cierre.
La elección presidencial concentra la atención, con un enfrentamiento entre el presidente saliente, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL). La contienda está atravesada por una fuerte polarización entre los dos principales postulantes al Palacio de Planalto.
La última encuesta, difundida este sábado, ubicó a Lula por delante de Bolsonaro por 43,1% a 38%. Al considerar solo los votos válidos —sin sufragios en blanco, nulos ni indecisos—, el mandatario alcanzó el 47,8%, frente al 42,1% de Bolsonaro. Según esos números, Lula quedó a 2,2 puntos porcentuales de obtener la victoria en primera vuelta.
En un eventual balotaje, la misma medición proyectó un 47,3% para Lula y un 43,1% para Bolsonaro, con una diferencia de 4,2 puntos. La jornada también incluyó elecciones legislativas y regionales. En total, se definieron más de 1.650 cargos, en un proceso que todo hacía prever como una segunda vuelta muy disputada entre ambos candidatos, prevista para el próximo 25 de octubre.



