Los ministros de Relaciones Exteriores de China y Rusia, Wang Yi y Sergei Lavrov, respectivamente, expresaron su rechazo a un eventual rearme de Japón y reafirmaron su intención de profundizar la cooperación estratégica entre ambos países. También defendieron la necesidad de preservar los resultados de la Segunda Guerra Mundial.

Durante una reunión celebrada en Kirguistán, los funcionarios llamaron a “impedir, bajo cualquier circunstancia, el rearme de Japón”. Según lo informado por el Ministerio de Relaciones Exteriores chino, ambos advirtieron sobre un posible aumento del despliegue militar japonés en un contexto de crecientes tensiones en Asia-Pacífico.

El planteo se produjo tras la llegada al cargo de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien afirmó que, ante una eventual crisis en torno a Taiwán, Japón podría recurrir al uso de la fuerza. La posición expresada por Beijing y Moscú se vincula con su preocupación por la evolución de la situación regional y por el fortalecimiento de las capacidades militares japonesas.

Wang y Lavrov también destacaron la importancia de los foros internacionales y de ampliar la cooperación en espacios multilaterales, entre ellos la Organización de Cooperación de Shanghái. El canciller chino subrayó la relevancia de mantener el apoyo mutuo en la Organización de las Naciones Unidas y en otras instituciones internacionales.

Por su parte, Lavrov manifestó su “satisfacción” por el estado de las relaciones entre Rusia y China. En el encuentro, además, ambos ministros analizaron los vínculos con Estados Unidos y los últimos acontecimientos relacionados con la invasión rusa de Ucrania.