La misión de China ante la Unión Europea (UE) presentó una protesta formal contra un informe aprobado por el Parlamento Europeo sobre las relaciones políticas entre ambas partes. Pekín manifestó su “profunda insatisfacción” y sostuvo que el documento está “plagado de prejuicios ideológicos” y contiene argumentos erróneos contra el país.
Un portavoz de la representación diplomática china acusó a la Eurocámara de interferir en los asuntos internos de China al abordar cuestiones vinculadas con Taiwán, Hong Kong, Xinjiang, el Tíbet y los Derechos Humanos. Además, cuestionó que las instituciones europeas impulsen la “politización” y la “securitización” de temas económicos y comerciales.
Frente a esa situación, la misión china instó a la UE a respetar sus intereses fundamentales y a adherir a la asociación entre ambas partes. También reclamó que el bloque deje de promover la confrontación y adopte medidas concretas para preservar un desarrollo “saludable y estable” de los vínculos bilaterales.
La reacción de Pekín se produjo después de que el Parlamento Europeo aprobara una recomendación con 454 votos a favor, 86 en contra y 110 abstenciones. El texto reclama a las instituciones comunitarias una política más firme y basada en principios hacia China, que combine el diálogo con una mayor protección de los intereses europeos.
En el informe, los eurodiputados sostienen que la relación bilateral atraviesa un momento crítico, al mencionar las prácticas económicas que consideran desleales por parte de Pekín y su posición frente a la guerra rusa. La misión diplomática china rechazó el enfoque general del documento y pidió a la UE que contribuya a evitar un deterioro de los lazos entre ambas partes.



