El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, ha hecho un llamado urgente este domingo para que se establezca un alto el fuego en Irán, demandando un "cese inmediato" de los ataques en un conflicto que, según él, "no debería haber sucedido" y que "no aporta beneficios a nadie".
Durante su intervención en la cuarta sesión del Congreso Nacional del Pueblo, un evento clave en el calendario político chino, Wang enfatizó la necesidad de poner fin a las hostilidades en Oriente Medio. "La historia de esta región demuestra repetidamente que la fuerza no es la solución. Los conflictos armados solo generan más odio y crisis", afirmó, instando a evitar una mayor escalada del conflicto.
Además, el funcionario subrayó la importancia del respeto a la soberanía de las naciones como un principio fundamental en el orden internacional actual. Criticó las violaciones a la integridad territorial de Irán y rechazó el uso de la fuerza, señalando que los civiles no deben ser víctimas en este tipo de situaciones. Wang Yi también instó a que las partes en conflicto retornen a la mesa de negociaciones, resaltando que es el pueblo de Oriente Próximo quien debe resolver sus propios asuntos. "Como aliado y socio estratégico, China está lista para colaborar con los países de la región en busca de paz y estabilidad", concluyó.
En el contexto del conflicto, la ofensiva de Estados Unidos e Israel ha causado más de mil muertes en Irán, incluyendo figuras clave del país, lo que ha llevado a Irán a responder con ataques aéreos contra objetivos en Israel y bases militares.
