China se encuentra en negociaciones con Irán para asegurar el tránsito seguro de buques que transportan petróleo crudo y gas natural licuado desde Qatar a través del estratégico Estrecho de Ormuz. Esta conversación surge en medio del aumento de tensiones entre Estados Unidos e Israel y Teherán, que ha llevado a una casi total paralización de esta vital vía marítima, la cual representa una parte significativa del suministro mundial de energía.
La guerra, que ya ha cumplido seis días, ha generado un impacto considerable en el tráfico marítimo, afectando a naciones que dependen de este pasaje para acceder a alrededor del 20% de su suministro de petróleo y gas natural. China, que mantiene lazos estrechos con Irán y depende en gran medida de los recursos del Medio Oriente, ha expresado su preocupación por la suspensión del transporte a través de Ormuz y ha instado a Teherán a facilitar el paso de los buques, según informan diversas fuentes diplomáticas.
Recientemente, un buque identificado como Iron Maiden cruzó el estrecho bajo bandera china, aunque se requieren más movimientos para estabilizar los mercados globales, los cuales han visto un incremento en los precios del petróleo crudo de más del 15% desde el inicio del conflicto. La situación se complica aún más con los ataques de Irán a instalaciones energéticas en el Golfo y a embarcaciones que navegan por la zona. A día de hoy, la circulación de petroleros ha disminuido drásticamente, con solo cuatro cruces el 1 de marzo, comparado con un promedio de 24 diarios desde enero. Actualmente, cerca de 300 petroleros permanecen en el estrecho, según los últimos informes.



