Los chiles rellenos sin capear traen a la memoria la rica cocina familiar de México, donde el inconfundible aroma de los poblanos asados invita a disfrutar de una comida en compañía.
Esta versión más saludable y sencilla respeta la esencia de la receta tradicional, siendo ideal para quienes desean reducir el consumo de grasas sin sacrificar el auténtico sabor. En muchas familias argentinas, es común acompañar estos chiles con arroz o frijoles, y al eliminar la cobertura de huevo, se logran resaltar los sabores del relleno y la frescura del propio chile, convirtiéndolos en una opción adecuada para quienes buscan platos más livianos o con restricciones alimentarias.
Los chiles rellenos sin capear consisten en poblanos asados, pelados y desvenados, que se rellenan con un guiso de carne molida, verduras y frutos secos. Esta preparación se lleva a cabo en sartén o al horno, prescindiendo de huevo y harina, lo que los hace mucho más ligeros y fáciles de digerir. El relleno, que se saltea previamente, se introduce en los chiles, que se sirven finalmente con una rica salsa de tomate.



