La reciente exclusión de Hernando de Soto del Gabinete Ministerial ha desatado un intenso debate sobre la influencia de figuras políticas tradicionales en el ámbito gubernamental del Perú. En este contexto, César Acuña, líder de Alianza para el Progreso (APP) y aspirante a la presidencia, confirmó que intentó comunicarse con De Soto en las horas previas a la juramentación del nuevo gabinete, lo que ha generado controversia en el país.

En sus declaraciones a la prensa, Acuña expresó que su intención al contactar al economista era felicitarlo, aunque también bromeó sobre la posibilidad de que su llamado fuera interpretado como una solicitud de un ministerio. “Es mejor que no me haya contestado, porque si lo hubiera hecho, tal vez se hubiera dicho que le pedí un ministerio”, comentó el exgobernador de La Libertad, en un tono irónico que refleja la tensión política actual.

Esta situación se complica aún más tras el anuncio de De Soto, quien reveló que planea hacer públicos los registros de llamadas que recibió de Acuña antes de su frustrada designación. Además, De Soto se pronunció sobre una supuesta distribución de poder entre APP y Vladimir Cerrón, señalando que busca distanciarse de prácticas políticas tradicionales y abogar por un cambio en la forma de hacer política en el país. “El Estado se ha convertido en un gran negocio y necesitamos nuevas fuerzas que aporten a la integridad institucional”, concluyó.