El ingreso de personas a nado desde Marruecos hacia Ceuta se detuvo por completo durante la mañana de este sábado. En la zona de la playa del Tarajal ya no se registraron nuevos cruces, mientras efectivos de la Policía y del Ejército procuraban trasladar hasta la frontera a los migrantes que permanecían en la ciudad autónoma, en una jornada de recuperación gradual de la normalidad.
La dinámica se invirtió respecto de los últimos días. Mientras hasta el viernes se observaba circulación en ambos sentidos, durante este sábado solo se registró el regreso hacia Marruecos de personas que ya habían conseguido cruzar. El ritmo de las salidas fue, de todos modos, considerablemente menor que el de la jornada anterior, cuando la Delegación del Gobierno había informado que hasta 150 personas por minuto abandonaban Ceuta.
La frontera continuó abierta, aunque funcionarios advirtieron que la situación del lado marroquí podía no estar controlada. Por ese motivo, señalaron a quienes cruzaban que cualquier incidente que ocurriera en ese sector quedaría bajo responsabilidad de cada persona.
En paralelo, distintos indicios reflejaron el retorno progresivo de la actividad habitual en la ciudad. En la playa del Tarajal volvió a verse al primer bañista, se reanudó el servicio de autobús entre la frontera y el centro, y numerosos comercios comenzaron a abrir nuevamente sus puertas.



