Las fuerzas de seguridad colombianas han intensificado sus esfuerzos para localizar a una de las figuras más controvertidas de las disidencias de las Farc, conocida como alias Samantha, o “La Enfermera”. Esta mujer ha sido identificada como la portavoz del frente 4, una agrupación que opera bajo el liderazgo de un individuo apodado “Calarcá”. Esta estructura ha sido señalada como responsable de la reciente masacre de cuatro campesinos en el municipio de Remedios, en el departamento de Antioquia, lo que ha llevado a las autoridades a ofrecer una recompensa de 100 millones de pesos por información que lleve a su captura.
Alias Samantha se ha convertido en el centro de atención debido a su papel crucial en la difusión de comunicados y videos en los que se justifican las acciones del grupo armado. Las autoridades la acusan de ser la responsable de validar públicamente secuestros y crímenes, lo que la convierte en un objetivo prioritario en la lucha contra esta organización armada. La Gobernación de Antioquia ha hecho un llamado a la población para que colabore con información que pueda ayudar a localizar a esta figura clave, cuya exposición mediática ha suscitado tanto interés como preocupación.
La historia de cómo Samantha llegó a ser parte de esta organización es intrigante. Según informes de medios locales, su ingreso se produjo a través de una oferta laboral engañosa, que la vinculó con alias John Fiera, otro de los líderes más buscados por las autoridades. Este contacto le permitió escalar rápidamente dentro de la estructura del frente 4, donde inicialmente se desempeñaba en tareas de apoyo sanitario. Sin embargo, su papel ha evolucionado, convirtiéndose en una figura emblemática en la comunicación del grupo, lo que ha llevado a que su imagen sea utilizada estratégicamente para validar las acciones violentas de la organización.
Los videos en los que aparece han generado un amplio debate. En uno de ellos, grabado el 12 de marzo de 2026 en el corregimiento de Puerto López, alias Samantha se muestra junto a otros miembros del grupo tras un ataque armado que resultó en la muerte de dos personas y el secuestro de dos adolescentes. En esta grabación, la vocera no solo se presenta ante la cámara, sino que también atribuye la responsabilidad del crimen a su grupo, lo que ha generado una ola de indignación y controversia entre la población local.
Asimismo, tras la masacre de las cuatro víctimas en la vereda Las Camelias, Samantha justificó el ataque alegando que las personas asesinadas tenían vínculos con el Clan del Golfo y supuestos paramilitares. Esta versión fue rechazada de plano por los familiares de las víctimas, quienes han demandado justicia y han cuestionado las afirmaciones de la guerrillera. La disparidad entre la narrativa del grupo y la realidad de las víctimas ha puesto de manifiesto la complejidad del conflicto en la región.
Las autoridades subrayan que la importancia de alias Samantha radica principalmente en su capacidad comunicacional, más que en un liderazgo militar. Esta estrategia de visibilidad ha sido una herramienta fundamental para la disidencia, que busca mantener el control narrativo sobre sus acciones y justificar sus crímenes ante la opinión pública. En este contexto, la recompensa ofrecida por su captura se suma a otros esfuerzos destinados a desmantelar la estructura de las disidencias de las Farc, que continúan operando en distintas regiones de Colombia, desafiando la estabilidad y la paz en el país.



