El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, reveló este martes que para 2025 se prevé una inversión de 1.910,6 millones de euros en la conservación de las carreteras estatales en España. Esta cifra representa más del doble en comparación con lo asignado en 2018. Sin embargo, la situación es alarmante: en una sola noche, el 4 de febrero, al menos 25 vehículos sufrieron daños severos debido a socavones en la A-4, una de las vías más transitadas del país. La reciente auditoría realizada por la Asociación Española de Carretera (AEC) confirma que la red de carreteras, tanto estatales como autonómicas, se encuentra en un estado deficiente.

Enrique Miralles, director técnico de la AEC, señala que el verdadero problema radica en la falta de inversión, estimando un déficit de 13.500 millones de euros. “Contamos con empresas de construcción y conservación de alta calidad, pero el financiamiento no es suficiente”, afirmó. El transporte por carretera es el más utilizado en España, abarcando alrededor del 90% del movimiento de personas y mercancías, lo que provoca un rápido deterioro de la infraestructura. Miralles advierte que el costo de las reparaciones se incrementa considerablemente cuando el daño pasa de ser superficial a estructural.

La situación actual es crítica, con el 52% de la red estatal y autonómica mostrando signos de grave deterioro. Del total, 34.000 kilómetros requieren una reconstrucción urgente, lo que implica fresado y repavimentación de los tramos afectados. Comparando con la auditoría anterior de 2022, la cantidad de kilómetros con daños severos ha aumentado de 13.000 a 34.000 en tan solo tres años, reflejando un deterioro alarmante que afecta tanto a la estructura como a la superficie de las carreteras.