Venezuela rechazó este martes la prórroga por dos años de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos, que investiga desde 2019 las violaciones de derechos y libertades cometidas en el país desde el inicio del mandato del fallecido presidente Hugo Chávez hasta la actualidad.
La decisión fue adoptada por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. En respuesta, la delegación venezolana sostuvo que “no acompaña la renovación” de la misión, debido a que la resolución “incorpora modificaciones importantes respecto de resoluciones anteriores” y reduce “algunos de sus elementos más conflictivos”.
Caracas afirmó que los mecanismos internacionales deben “acompañar y complementar las capacidades nacionales, no sustituirlas” y consideró que llegó el momento de “superar mecanismos de escrutinio establecidos sin consentimiento del Estado concernido”. Al mismo tiempo, aseguró que Venezuela “no evade el diálogo”, sino que “participa responsablemente en los mecanismos universales del sistema de Derechos Humanos”.
En ese marco, la representación venezolana manifestó su intención de avanzar hacia “modalidades de cooperación capaces de producir resultados concretos, sostenibles y construidos en conjunto”. También confirmó la “reanudación de la cooperación” entre Venezuela y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).



