La violencia en Tabasco ha alcanzado un nivel alarmante tras el descubrimiento del cuerpo decapitado de un adolescente, de entre 12 y 15 años, en una zona rural del municipio de Centro. Este macabro hallazgo se produjo en la mañana del sábado, a la orilla de la carretera que lleva a la ranchería Río Viejo, generando una profunda indignación y preocupación en la comunidad sobre la seguridad de los jóvenes en la región.

Los habitantes de la zona alertaron a las autoridades sobre la presencia de bolsas negras que contenían restos humanos, de las cuales sobresalía la cabeza del menor. Agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) llegaron al lugar y confirmaron la trágica noticia. Posteriormente, el área fue acordonada por fuerzas estatales y federales, mientras que la Fiscalía General del Estado de Tabasco inició las primeras investigaciones para esclarecer el caso.

Al lado del cuerpo se encontró una cartulina que contenía mensajes amenazantes, supuestamente firmados por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), aunque las autoridades aún no han verificado su autenticidad. Este hallazgo coincide con un aumento en las disputas entre grupos del crimen organizado que buscan controlar territorios en el sureste mexicano. La Fiscalía estatal ha abierto una investigación por homicidio calificado y ha reiterado su compromiso de llevar a los responsables ante la justicia. La situación ha generado una creciente alarma social, especialmente por el peligro que enfrentan los menores ante el reclutamiento por parte de redes delictivas.