El presidente de Ceuta, Juan Vivas, no logró obtener durante su reciente viaje oficial a Bruselas un compromiso de las instituciones europeas para adoptar medidas contra Marruecos por la entrada masiva de personas a través de la frontera del Tarajal, ocurrida los días 30 y 31 de julio.
Vivas señaló este viernes que espera que exista una respuesta de las autoridades comunitarias y sostuvo que comparten su diagnóstico sobre lo sucedido. Según explicó, durante sus reuniones con la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y otras instituciones de la Unión Europea, planteó que Marruecos utilizó la presión migratoria para “poner en jaque” la integridad de Ceuta.
El presidente ceutí afirmó que ninguno de los representantes europeos con los que conversó cuestionó su interpretación de los hechos. Por el contrario, dijo haber encontrado “mucha receptividad y mucha comprensión” durante las reuniones mantenidas en Bruselas.
En su comparecencia en el Palacio Autonómico, Vivas aseguró que reclamó a las autoridades comunitarias un pronunciamiento “claro e inequívoco” sobre la pertenencia de Ceuta y Melilla a España y, por lo tanto, a Europa. También pidió que se subraye que sus fronteras deben ser respetadas, ya que, a su entender, sin ese respeto resulta difícil mantener relaciones fructíferas de cooperación con cualquier país.
Respecto de la posibilidad de que la Unión Europea imponga sanciones económicas o adopte otras medidas contra Marruecos, el mandatario local no informó que Bruselas le hubiera comunicado una decisión concreta. La falta de ese compromiso fue uno de los aspectos centrales de su balance sobre la visita oficial.



