La Comisión Europea inició este jueves un procedimiento de infracción contra España por no haber notificado la actualización de su plan de preparación ante riesgos en el sector eléctrico. El documento debe establecer las medidas destinadas a prevenir interrupciones del suministro y a reducir sus efectos en caso de apagones u otras situaciones de crisis.

En el marco del procedimiento, el Ejecutivo comunitario envió una carta de emplazamiento a España y Francia. Además, remitió una carta adicional a Bélgica para reclamar a los tres países que cumplan sin demora las obligaciones previstas por la normativa europea sobre preparación ante riesgos eléctricos.

Según explicó la Comisión Europea, estos planes tienen que incluir todas las medidas previstas o adoptadas por cada Estado para anticipar y afrontar posibles crisis, así como para limitar sus consecuencias. Entre los escenarios contemplados figuran los fenómenos meteorológicos extremos, los ataques maliciosos y la escasez de combustible.

Bruselas también advirtió que una crisis eléctrica puede superar las fronteras nacionales. Incidentes de gran escala, como olas de frío, olas de calor o ciberataques, podrían afectar de manera simultánea a varios Estados miembro.

Los planes deben elaborarse a partir de escenarios de crisis nacionales y regionales. Su objetivo es que, ante una emergencia, la electricidad pueda dirigirse hacia las zonas donde resulte más necesaria. La normativa europea obliga a los Estados miembro a adoptar estas previsiones para mejorar la respuesta y reducir el impacto de eventuales interrupciones del suministro.