Brasil comenzó a avanzar con un endurecimiento de las reglas para las plataformas de apuestas online, en un contexto de creciente preocupación por el impacto de la ludopatía y el acceso de menores de edad a este tipo de servicios. El fenómeno, impulsado por el uso permanente de los teléfonos celulares, es señalado como un problema de salud pública que afecta cada vez a más personas.
La publicidad de las casas de apuestas se difunde en redes sociales mediante influencers, figuras del deporte y personalidades del espectáculo. A través de los algoritmos, esas campañas pueden llegar de manera personalizada a los usuarios y reforzar el vínculo con el juego. El borrador también vincula la expansión de estas estrategias con el período de la reciente Copa Mundial de Fútbol.
En marzo pasado, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, había anunciado la entrada en vigencia del Estatuto Digital de la Infancia y la Adolescencia. En ese marco, definió como un “drama” para los hogares de Brasil el “vicio de las apuestas”. También advirtió que, aunque la mayoría de las personas adictas son hombres, las consecuencias recaen sobre las mujeres y sobre la necesidad de disponer de dinero “para la comida, para el alquiler y para las escuelas de los niños”.
A partir de ese anuncio, el Senado brasileño comenzó a tratar un proyecto destinado a regular y restringir el juego online. La discusión se desarrolla mientras en la Argentina continúa demorada una iniciativa legislativa sobre la publicidad y el funcionamiento de estas plataformas. El debate pone el foco en la protección de los menores y en los efectos sociales y económicos asociados con la expansión de las apuestas digitales.



