El ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Josep Borrell afirmó que Europa se encontró “de repente” con un escenario internacional en el que tiene “más enemigos o adversarios que amigos y aliados”. También sostuvo que el bloque debe aspirar a ser “algo más” que una unión económica y monetaria para poder hacer frente a las presiones actuales.

Borrell realizó estas declaraciones durante la inauguración del curso “Quo Vadis Europa?”, que dirige en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander. En ese marco, planteó que la Unión Europea necesita reforzar su dimensión política y estratégica si quiere “sobrevivir a las presiones” que enfrenta.

Entre esas presiones, mencionó la competencia comercial de China, la amenaza securitaria y militar de Rusia y la disputa ideológica con Estados Unidos. Según explicó, Europa atraviesa una guerra en sus fronteras, con Rusia “claramente enfrentada” con el bloque y con los países europeos respaldando a Ucrania, el país invadido por Moscú.

“Europa está en un mundo en el que de repente nos encontramos que tenemos más enemigos o adversarios que amigos y aliados”, afirmó Borrell. En ese sentido, agregó que el continente también está sometido a “la presión comercial de China, que ha aparecido como el gran actor junto con Estados Unidos”, y a “la presión ideológica de Estados Unidos”, cuyo presidente, Donald Trump, sostuvo —según sus palabras— que Europa no es un aliado, sino “un adversario, un enemigo y un modelo alternativo destruido”.

El ex funcionario europeo reconoció que se trata de “palabras fuertes”, especialmente porque los países europeos vivieron “bajo el paraguas protector americano” desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, dejó planteada la necesidad de revisar el papel de Europa ante el nuevo escenario internacional.