La fragata española 'Cristóbal Colón' ha comenzado su trayecto hacia Chipre tras participar en maniobras internacionales en el mar Báltico. Este despliegue se enmarca dentro de un operativo conjunto con aliados europeos, liderado por el portaaviones francés 'Charles de Gaulle'. El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, desde Bruselas, argumentó que la participación del buque en esta misión no requiere la autorización del Congreso, a pesar de las críticas de la oposición.

Bolaños explicó a los medios que la fragata está operando en el contexto de una misión de apoyo a Chipre, un país miembro de la Unión Europea. Resaltó que el buque ya formaba parte de un grupo franco-europeo que realizaba tareas de escolta y entrenamiento en aguas del Báltico. Según el ministro, el traslado al Mediterráneo oriental se alinea con las pautas de cooperación internacional, y no implica una acción unilateral del Gobierno español.

El artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea establece la cláusula de defensa mutua, que permite a los Estados miembros responder en conjunto ante un ataque armado. Sin embargo, Chipre aún no ha invocado esta cláusula, lo que ha generado cuestionamientos sobre la legalidad de la intervención española. En este contexto, el Partido Popular ha solicitado que se someta a votación parlamentaria la decisión de enviar la fragata, recordando que en el pasado se han requerido permisos similares para misiones militares.