La ciudad de Bogotá se encuentra en medio de una severa crisis relacionada con la acumulación de basura, con más de 23.400 puntos de arrojo ilegal y 478 áreas críticas identificadas en 2026. La urbe genera diariamente más de 6.600 toneladas de residuos, de las cuales apenas el 16% se aprovecha de alguna manera, mientras que el resto es destinado al Relleno Sanitario Doña Juana.

Las iniciativas implementadas por la administración, como la instalación de ecopuntos y operativos del Escuadrón de la Limpieza, han permitido retirar hasta 960 toneladas de desechos diarios. Sin embargo, el modelo de gestión actual sigue concentrándose en el enterramiento de residuos, lo que ha suscitado críticas por parte de la comunidad y expertos, quienes subrayan la necesidad de adoptar un enfoque que priorice la valorización y el reciclaje de los residuos.

En este contexto, el Relleno Sanitario Doña Juana ha puesto en marcha un modelo de gestión y valorización de residuos de construcción y demolición (RCD) desde su Centro de Gerenciamiento de Residuos (CGR). Este sistema permite que los materiales provenientes de obras sean reincorporados como insumos en nuevas actividades productivas. La clasificación técnica de los materiales es el primer paso del proceso, que incluye la separación de elementos aprovechables y el tratamiento específico de aquellos que no cumplen con los estándares requeridos.