La reciente divulgación de documentos oficiales sobre el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 ha generado diversas reacciones en el ámbito político. Entre ellas, la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, manifestó su descontento al considerar que esta desclasificación ha dejado a muchos con una "bastante decepción". Aizpurua espera que otros investigadores puedan aportar información más esclarecedora sobre los eventos de hace 45 años.
Aizpurua, en declaraciones a la prensa en el Congreso, destacó que los archivos publicados no ofrecen datos nuevos que no se conocieran previamente. Para la portavoz, la ausencia de revelaciones significativas confirma que muchas preguntas sobre el intento golpista de 1981 siguen sin respuesta. "No ha habido sorpresas", subrayó, lo que pone de relieve la necesidad de seguir investigando para desentrañar lo ocurrido en esa jornada decisiva.
La representante de Bildu también valoró el trabajo de quienes han indagado durante años en este episodio histórico y enfatizó que las investigaciones independientes son cruciales para arrojar luz sobre lo sucedido en el Congreso y otras instituciones. Además, instó a que la reciente desclasificación sea solo el primer paso y abogó por una mayor apertura de archivos históricos para facilitar el acceso a documentos que podrían enriquecer la comprensión de la historia reciente de la democracia española.



