Bielorrusia dispuso el cierre de su embajada en Finlandia a partir del 1 de septiembre, al considerar que la misión diplomática perdió relevancia debido al fuerte deterioro de la relación bilateral tras el inicio de la guerra en Ucrania.
La incorporación de Finlandia a la OTAN, concretada en 2023, profundizó el distanciamiento con Bielorrusia, estrecho aliado de Moscú. Aunque Minsk sostiene su neutralidad en el conflicto, el país alberga arsenales de misiles rusos y quedó integrado, junto con Rusia, en la frontera norte que separa a dos bloques.
La medida fue formalizada mediante un decreto firmado por el primer ministro bielorruso, Alexander Turchin, y publicado el viernes en el boletín oficial del Estado. La disposición deja sin efecto la resolución de 2011 que había establecido la apertura de la misión diplomática en Finlandia.
El ministro de Asuntos Exteriores de Bielorrusia, Maxim Rizhenkov, confirmó la decisión y resumió el motivo del cierre con una frase: la embajada “ya no es necesaria”.



