La col se ha consolidado como un alimento básico en la dieta diaria de muchas personas. Según estudios recientes, su riqueza nutricional la convierte en una opción valiosa para mantener una alimentación equilibrada. Su alto contenido en antioxidantes no solo ayuda a combatir los radicales libres, sino que también refuerza el sistema inmunológico y contribuye a la prevención de diversas enfermedades.
Entre las propiedades más destacadas de la col se encuentra su capacidad antiinflamatoria. Gracias a su elevada concentración de vitamina C, esta hortaliza potencia las defensas del cuerpo, lo que resulta crucial para evitar inflamaciones e infecciones. Además, la col contiene vitamina K, que juega un papel fundamental en la salud ósea, así como vitaminas del grupo B, esenciales para el metabolismo y el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
La col también favorece una digestión saludable. Al incluirla en una dieta balanceada, se puede mejorar el tránsito intestinal, gracias a su composición nutricional y su versatilidad en la cocina, ya sea en preparaciones crudas o cocidas. En la gastronomía, la col se utiliza en diversas recetas, desde ensaladas hasta guarniciones, destacando su popularidad en la cocina mexicana, donde se sirve en tacos y sopas, mostrando así su adaptabilidad y beneficios para la salud.



