Bélgica se sumó al grupo de países que reclama a Israel detener de inmediato la expansión de asentamientos en Cisjordania, incluido el proyecto E1, ubicado al este de Jerusalén. El ministro de Exteriores belga, Maxime Prévot, calificó de “inaceptable” la decisión israelí de avanzar con ese plan y advirtió que pone en riesgo las posibilidades de paz entre israelíes y palestinos.

“Bélgica se suma a los países que consideran inaceptable que las autoridades israelíes hayan adoptado una decisión contraria al Derecho Internacional, una decisión que pone en peligro la esperanza de paz entre israelíes y palestinos”, afirmó Prévot en un mensaje publicado en redes sociales.

El funcionario sostuvo además que “los asentamientos son ilegales” y que el Gobierno belga continuará oponiéndose a ellos. En ese sentido, reafirmó “la necesidad de preservar las posibilidades de una solución pacífica y duradera de dos Estados”.

Junto con Bélgica, Suecia y Nueva Zelanda adhirieron al comunicado conjunto emitido originalmente por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Países Bajos y Noruega. De esta manera, diez países cuestionaron la decisión del Gobierno de Benjamin Netanyahu de publicar licitaciones para la construcción del asentamiento E1 y señalaron que los asentamientos israelíes en Cisjordania son ilegales según el Derecho Internacional. España, en tanto, condenó los planes israelíes mediante una declaración separada.