La Casa Montjoy, un emblemático edificio de Lambayeque, se encuentra en el centro de atención después de que su expediente técnico para restauración avanzara significativamente. Este inmueble, que es un símbolo del patrimonio arquitectónico de la región, ha enfrentado serios problemas de conservación durante años, lo que ha generado preocupación tanto en autoridades como en ciudadanos interesados en la preservación del legado histórico.
Conocida también como la Casa de la Logia Masónica, la Casa Montjoy alberga un impresionante balcón virreinal de madera que se extiende por 67 metros, considerado el más largo de Sudamérica en su categoría. Su deterioro ha llevado a numerosos reclamos para acelerar las intervenciones necesarias, asegurando así la conservación de este monumento de gran importancia cultural y turística para la región.
Recientemente, la Dirección Desconcentrada de Cultura de Lambayeque anunció que el expediente técnico del proyecto de restauración ha ingresado a una fase crucial. Según Carlos Wester La Torre, director de dicha entidad, cinco de los siete entregables necesarios ya han pasado la evaluación pertinente, lo que acerca el proyecto a la posibilidad de iniciar las obras de restauración.
El desarrollo del expediente técnico está siendo llevado a cabo por una consultora contratada por la Municipalidad Provincial de Lambayeque, que es la dueña del inmueble. Cada etapa de este documento es revisada por expertos del Ministerio de Cultura, quienes se encargan de evaluar la viabilidad de las intervenciones propuestas, garantizando que se respete la integridad arquitectónica de la casona.
Wester La Torre comentó en una reciente entrevista que estas revisiones son fundamentales para proteger el valor histórico y arquitectónico de la Casa Montjoy. "Entendemos la importancia de este monumento y la urgencia del proceso, pero debemos asegurarnos de que la propuesta sea coherente con la realidad estructural del edificio", enfatizó, subrayando la necesidad de un enfoque cuidadoso y bien fundamentado.
El objetivo principal es realizar una intervención que respete las condiciones estructurales actuales del inmueble. El análisis abarca criterios de conservación arquitectónica y restauración patrimonial, aspectos que son esenciales dada la antigüedad de la construcción y el deterioro que ha sufrido con el paso del tiempo. La lentitud en los trámites administrativos ha suscitado críticas en diversos sectores de la comunidad lambayecana, especialmente con la llegada de eventos conmemorativos importantes, como el Grito Libertario, lo que ha intensificado la preocupación sobre el estado de este emblemático símbolo de la ciudad.
Ante esta situación, Wester La Torre reconoció la inquietud existente entre los ciudadanos y afirmó que el siguiente paso es asegurar la financiación necesaria para llevar a cabo las obras. Las opciones sobre la mesa incluyen financiamiento a través del Tesoro Público y proyectos que se desarrollarían bajo la modalidad de Obras por Impuestos. De este modo, se espera que la Casa Montjoy pueda recuperar su esplendor y seguir siendo un referente patrimonial para las futuras generaciones, cumpliendo así con el deseo de la comunidad de restaurar uno de sus más preciados legados culturales.



