Las autoridades del Terminal Naranjal han confirmado el traslado de cuatro perros a un albergue, argumentando que la terminal no es un lugar adecuado para su bienestar. Según Paiva, la situación de estos animales no representaba un peligro para los pasajeros, ya que son claramente dóciles. "El único perro que había mostrado un comportamiento agresivo ya fue retirado de la estación", aseguró.

Además, las autoridades subrayaron la relevancia de implementar sanciones para combatir la violencia hacia los animales y promover su protección como seres sintientes. En este sentido, es fundamental que la ciudadanía esté atenta y denuncie cualquier acto de crueldad o abandono que presencien.

La legislación actual establece que la falta de cuidados, la exposición a condiciones extremas de temperatura y la ausencia de un refugio adecuado son consideradas formas de maltrato y están penadas por la ley. Esto refuerza la necesidad de un compromiso social para garantizar el bienestar de los animales.