Este viernes, la península ibérica experimentará un ascenso significativo en las temperaturas máximas, acompañado de una estabilidad general en gran parte del territorio. Sin embargo, se prevén rachas de viento muy intensas, que podrían alcanzar hasta 130 kilómetros por hora en zonas como el Bajo Ebro, los Pirineos y las áreas altas del prelitoral mediterráneo, según reportes de la Agencia Estatal de Meteorología.

El anticiclón que se encuentra frente a la costa de Portugal comenzará a extenderse hacia el este, lo que contribuirá a la estabilización progresiva de las condiciones atmosféricas en la región. A pesar de esta mejora, algunas áreas seguirán enfrentando ráfagas de viento fuertes durante la madrugada y la primera parte del día, especialmente en el Cantábrico oriental y los Pirineos.

A medida que avance el día, se espera que los cielos se despejen en la mayor parte de la península y las Baleares. Las temperaturas máximas podrían aumentar hasta 6 grados en varias localidades, con un viento que será generalmente flojo o moderado, aunque aún se prevén vientos más intensos en las regiones mencionadas anteriormente. En las Islas Canarias, se anticipa la presencia de vientos alisios con cielos nublados en el norte y más despejados en el resto del archipiélago.