La deuda del Estado salvadoreño con los fondos de pensiones privados ha alcanzado en enero un total de USD 11,333 millones, tras un incremento de USD 761 millones en comparación con el mismo mes del año anterior. Este aumento, que se traduce en un 7.2%, es consecuencia de la emisión de nuevos títulos por parte del Instituto Salvadoreño de Pensiones (ISP), según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
El crecimiento de la deuda se produce en un contexto de alta expectación por una reforma al sistema de pensiones que ha sido negociada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En diciembre de 2025, la deuda se situaba en USD 11,241.13 millones, lo que pone de manifiesto la presión estructural que enfrenta el sistema de jubilaciones en el país centroamericano.
Los instrumentos de deuda más significativos son los Certificados de Obligaciones Previsionales (COP) y los Certificados de Financiamiento de Transición (CFT). Actualmente, los COP suman USD 2,939.26 millones, mientras que los CFT ascienden a USD 8,394.19 millones. Este último tipo de título, tras una reforma aprobada a finales de 2022, no pagará capital ni intereses durante cuatro años, lo que representa un desafío financiero considerable para el futuro del sistema previsional en El Salvador.



